Inflamación de bajo grado: el enemigo silencioso de la fatiga crónica
Desde finales del siglo pasado existe evidencia de que hay una relación entre la inflamación crónica de bajo grado y las enfermedades metabólicas cardiovasculares, estas últimas son un problema de salud en ascenso debido al envejecimiento de la población y la pandemia por obesidad actual. La inflamación crónica de bajo grado se caracteriza por ser una elevación persistente de los niveles proinflamatorios, por lo tanto, cuando se da una elevación del tejido adiposo, se genera inflamación y de esta forma, ocurren lesiones en los músculos del corazón y así se genera un ambiente propicio para el desarrollo de enfermedades.
La inflamación de manera inicial es una reacción protectora fundamental para el cuerpo, sin embargo, una exacerbación en la misma puede desencadenar diferentes patologías, incluso existe un estado pro-inflamatorio llamado “inflamm-aging” que se ha encontrado usualmente en personas de mayor edad, el cuál está asociado con enfermedades crónicas en donde sobresalen las cardiovasculares.
Cuando los niveles inflamatorios están elevados de manera exacerbada, se presenta también un aumento en el estrés oxidativo, que influye en los niveles de glucosa y lípidos en sangre, y por ello, la posibilidad de generar aumento en colesterol, triglicéridos y glucosa en sangre, así como el aumento en la presión arterial.
Algunas de las causas por las cuales se genera esta inflamación crónica de bajo grado son dietas altas en grasas saturadas, con alto contenido de sodio, aumento en ingesta calórica, y la inactividad física, ya que generan mayor estrés oxidativo, y a su vez la acumulación de grasa en músculo, hígado y páncreas también aumentan la inflamación, por lo que se genera un círculo vicioso.
Por lo tanto, recuerde siempre mantener una alimentación balanceada acompañada de ejercicio, para evitar la aparición de la inflamación crónica de bajo grado desde etapas tempranas, para esto:
- Incluir Polifenoles en la dieta: Son compuestos naturales con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes por lo que reducen la inflamación sistémica, se encuentran en alimentos como frutos rojos, chocolate amargo, café, té verde, aceite de oliva extra virgen, semillas, espinacas.
- Incluir ácidos grasos como omega 3, estos regulan los procesos inflamatorios, y se dividen en EPA y DHA. Se encuentran en salmón, atún, chía, linaza, nueces, aceite de soya, aceite de canola y aceite de linaza.
- Vitaminas antioxidantes:
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- Vitamina A: Evita la inflamación y fortalece la tolerancia a nivel inmunológico en la microbiota por lo que modula la inflamación del tejido adiposo. Se encuentra en: zanahoria, camote, hojas verdes oscuras, leche y huevo.
- Vitamina C: Es un antioxidante que disminuye la producción de sustancias inflamatorias, además, mejora la sensibilidad a la insulina. Se encuentra en: frutos rojos, mandarina, limón, chile dulce, brócoli y kiwi.
- Vitamina E: Regula hormonas de hambre y saciedad, además, protege contra la oxidación de las células. Se encuentra en: nueces, almendras, chía, linaza, espinaca, aceite de girasol y cereales integrales.
En conclusión, la inflamación de bajo grado representa un proceso silencioso pero constante que puede influir negativamente en la salud a largo plazo, favoreciendo el desarrollo de enfermedades metabólicas y crónicas. La evidencia actual resalta el papel fundamental de la nutrición como una herramienta clave tanto en la prevención como en el manejo de este estado inflamatorio. Una alimentación basada en alimentos naturales, rica en frutas, vegetales, grasas saludables y compuestos antioxidantes, junto con la reducción de productos ultraprocesados, azúcares y grasas trans, puede contribuir significativamente a modular la respuesta inflamatoria del organismo. Adoptar estos hábitos no solo impacta en la inflamación, sino que promueve un bienestar integral
Dra. Alison Torres Quesada
Nutricionista CNC
Referencias:
https://www.redalyc.org/pdf/1702/170278836006.pdf
Papel_fundamental_de_la_inflamacion_sistemica_de_bajo_grado_en_el_desarrollo_de_la_diabetes_tipo_2
https://www.rilco.org/wp-content/uploads/2026/01/libro-simposium-inmunologia.pdf#page=205
